Aunque
uno organice un casamiento tranquilo y
de bajo presupuesto, siempre se gasta más de lo inicialmente planeado, así que
decidimos que la luna de miel no sería en una isla paradisíaca, sino en el
complejo vacacional de mi obra social en Salsipuedes, al este de Córdoba, cuya estadía y pensión completa nos regalaba
gentilmente mi trabajo municipal.
Y allí
fuimos, cual pareja de jubilados, con nuestro auto a gas y su cartelito de
“recién casados”, a disfrutar de la tranquilidad de la provincia vecina. Nos
recibió una residencia de vacaciones bien al estilo peronista, antigua pero en
muy buenas condiciones edilicias y de limpieza. Hermoso parque, arboleda,
flores y estatuas, e imprescindible, una pileta. Las habitaciones no eran nada
del otro mundo, parecían haberse quedado en el tiempo de las películas de
Olmedo y Porcel, pero la idea era descansar,
recorrer, y comer , comer y comer.
Tanta
tranquilidad nos desorienta, y tanta sequía nos deprime!! Así que nos fuimos a
sumarle más kilómetros al bólido: Carlos Paz, La Falda, Ascochinga, Villa
María…pero el lugar más lindo que visitamos fue Villa General Belgrano, donde
anualmente en el mes de Octubre se llena de gente ávida de alcohol, ya que allí
se realiza la Fiesta de la Cerveza! Qué
buena picada nos comimos ahí! Y no tomamos más cerveza porque había que
manejar….
Algunos
dicen “el problema de Córdoba son los cordobeses”…. Frase con la que disiento,
peeeeeero, no sé qué pasa, algo me dice que cuando un porteño está perdido y
pregunta cómo llegar a Córdoba Capital, el cordobés aprovecha para hacerlo
subir y bajar de la maldita Circunvalación 350 veces, para hacerlo perder
aún más. Sé que esta hipótesis suena
malintencionada, quizás me digne a comprobarla como tesis de mi doctorado, en
un futuro lejano.
Igual
llegamos a la ciudad capital, de la que quisimos escapar inmediatamente. Es una
ciudad linda, pero es grande, y está llena de gente, y de autos.
Justamente lo que cualquier persona que
vive en una gran ciudad trataría de evitar en sus vacaciones.
Córdoba
tiene otro problema (o lo que para mí es un problema, me corrijo). Hace un
caloooorrrr tremendo en verano, y no hay donde meterse. Menos en la capital,
por supuesto. (es evidente que nunca fui a Santiago del Estero….)
Otras
vacaciones, como cuando fuimos a San Luis, también nos han llevado a pasear por
Córdoba por su cercanía. Lindo lugar” Nono”, para pasar un fin de semana
tranquilo, y con suerte y sin sequía, pueden encontrarse buenos lugares para
bañarse. Si no me creen, pregúntenle a Violeta, que no dejó hueco con agua sin
zambullirse! Muy cerca también está Mina Clavero, lugar turístico de esta
ciudad si los hay…
Córdoba
tiene lugares hermosos, dignos de una nueva oportunidad para conocer…así que
almacenamos este destino en la lista de “pendientes”. Quizás la llegada de un
hijo, haga que sea el lugar óptimo para vacacionar, por lo tranquilo de su
ambiente y su atmósfera familiar.
Mientras tanto…seguimos viajando!!!